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El Evangelio Meditado

07/01/2009

¿Qué es la liturgia?


Para poder saber lo que es la liturgia debemos antes poder contestar tres preguntas fundamentales. ¿Por qué es importante para la Iglesia tener una liturgia? ¿Cuál es el propósito de la liturgia? ¿Quién está envuelto en la liturgia de la Iglesia? Estas tres preguntas son imprescindibles para poder comprender y vivir lo que en realidad debe ser la liturgia. Espero que según vayamos reflexionado lo que es la liturgia podamos ir contestando estas tres preguntas. No solo contestarlas sino que podamos corroborarlas de forma tal fluya naturalmente en nuestra reflexión y meditación sobre la liturgia.

Cuando el Papa Juan XXIII anunció su intención de convocar el Concilio Vaticano II en enero del 1959. En sus palabras expresaba que dicho concilio tenía que ser uno pastoral y que este concilio no tenía la intención de definir nuevas doctrinas (dogmas) o presentar nuevas enseñanzas. Expresaba que este concilio tenia o debía tener como propósito explicar cómo los católicos hemos de vivir nuestra fe en el mundo de hoy. La Constitución Sacrosanctum Concilium (SC) Sobre la Sagrada Liturgia publicada el 4 de diciembre de 1963, fue el primer documento promulgado por el concilio. Este documento fue publicado para mostrar cuán importante es la liturgia en la vida pastoral de la Iglesia. El párrafo introductorio de este documento nos refleja esta convicción: “Este sacrosanto Concilio se propone acrecentar de día en día entre los fieles la vida cristiana, adaptar mejor a las necesidades de nuestro tiempo las instituciones que están sujetas a cambio, promover todo aquello que pueda contribuir a la unión de cuantos creen en Jesucristo y fortalecer lo que sirve para invitar a todos los hombres al seno de la Iglesia. Por eso cree que le corresponde de un modo particular proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia” (SC # 1).

Una vez leemos esta introducción en esta constitución de este concilio podemos encontrar una breve explicación de la importancia de la liturgia en la Iglesia: “En efecto, la Liturgia, por cuyo medio ‘se ejerce la obra de nuestra Redención’, sobre todo en el divino sacrificio de la Eucaristía, contribuye en sumo grado a que los fieles expresen en su vida, y manifiesten a los demás, el misterio de Cristo y la naturaleza auténtica de la verdadera Iglesia” (SC cf. # 2). ¡Ciertamente la liturgia es de mayor importancia! Por medio de La liturgia logra el trabajo (obra) de nuestra redención en Cristo Jesús. La palabra liturgia proviene del griego leitourgía que significa obra (trabajo) del pueblo. Como es el caso de muchas palabras religiosas o teológicas que usamos hoy día, la palabra liturgia tenía un significado secular o político. Se refería al trabajo público como podría ser un proyecto de construcción. En la sociedad helénica el término liturgia se refería a las obras (acciones) que algún ciudadano hacía en auxilio del pueblo o al desempeño militar y político, etc. A la facultad de esas actividades se le llamaba aleitourgesía. Este significado secular de la palabra liturgia nos puede brindar luces en el uso (religioso y teológico) que le damos actualmente. Nuestra liturgia católica la debemos entender como “el trabajo publico que hacemos en beneficio de los demás.” No es solamente apropiado sino que nos puede ayudar a entender que debe significar para nosotros la liturgia y porque realizamos la liturgia. Vamos a tratar de explicar que es la liturgia es el trabajo de la gente.

Ordinariamente, no solemos pensar en la liturgia como trabajo. Desafortunadamente muchas veces para muchas personas la liturgia es todo menos trabajo. Piensan que la liturgia solamente es sentarse en el templo y escuchar la homilía. Algunos pueden pensar que se trata solamente de recibir el (algún) sacramento o recibir la bendición por parte del sacerdote. Pero visualizar la liturgia como trabajo… ummm! Según el diccionario de la real academia española “trabajo” es definido como “obra, resultado de la actividad humana ya sea física o mental” también lo define como “acción y efecto de trabajar o sea estar empleado para realizar alguna función.” Estas son definiciones seculares pero nos pueden sugerir algo importante acerca de la “santificación del trabajo” y la “santificación del empleado” que es fundamentalmente lo que debe ser la liturgia y lo que la liturgia demanda de nosotros (todo bautizado).

La liturgia es trabajo, es algo que hacemos. La liturgia es actividad, un ejercicio que requiere esfuerzo, no mera observación. ¿Qué es (cuál es) el trabajo en la liturgia? Celebramos la liturgia porque creemos en ciertas cosas o aspectos sobre Dios, la Iglesia y sobre nosotros mismos (los seres humanos). Celebramos la liturgia porque queremos que estas cosas que creemos sean conocidas. Cuando decimos que la Iglesia celebra la liturgia queremos decir que la Iglesia pone en práctica lo que ella profesa y cree. El trabajo de la liturgia es nuestra participación en el trabajo de Dios. Como nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica (CIC) “La palabra ‘Liturgia’ significa originariamente ‘obra o quehacer público’, ‘servicio de parte de y en favor del pueblo’. En la tradición cristiana quiere significar que el Pueblo de Dios toma parte en ‘la obra de Dios’ (cf. Jn. 17,4). Por la liturgia, Cristo, nuestro Redentor y Sumo Sacerdote, continúa en su Iglesia, con ella y por ella, la obra de nuestra redención” (CIC # 1069). Nuestra liturgia es trabajo porque es nuestro ‘empleo’ y función o usando un vocabulario religioso, es nuestra vocación o llamado.

La liturgia es el trabajo de todos los creyentes. El Concilio Vaticano II claramente distingue el sacerdocio ministerial u ordenado del sacerdocio común de los fieles (ver Lumen Gentium [LG] # 10). Insiste que todos los católicos por virtud del bautismo participamos en cierto modo del sacerdocio de Cristo. Fundamental para la renovación de la liturgia iniciada por el concilio es la noción que la liturgia de la Iglesia es el trabajo de toda la Iglesia. El SC nos describe la liturgia como “el ejercicio del oficio sacerdotal del Cristo Jesús" (ver SC # 7). La liturgia no es propiedad o dominio del clero y el Concilio Vaticano II nos insiste que: “La santa madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa en las celebraciones litúrgicas que exige la naturaleza de la Liturgia misma y a la cual tiene derecho y obligación, en virtud del bautismo, el pueblo cristiano, "linaje escogido sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido" (1 Pe., 2, 9; cf. 2, 4 – 5)” (SC Cf. # 14). La liturgia de puede ver como el trabajo del pueblo porque cada congregación comparte en Cristo sus propias oraciones al Padre (ver CIC # 1073). Adicionalmente la liturgia es al trabajo del pueblo de Dios cuando ellos comparten y ejercen el oficio sacerdotal del Cristo. La liturgia es el trabajo más importante – el empleo más importante – que los católicos podemos hacer. Nos dice el Constitución Sacrosanctum Concilium Sobre la Sagrada Liturgia que: “Con razón, pues, se considera la Liturgia como el ejercicio del sacerdocio de Jesucristo. En ella los signos sensibles significan y, cada uno a su manera, realizan la santificación del hombre, y así el Cuerpo Místico de Jesucristo, es decir, la Cabeza y sus miembros, ejerce el culto público íntegro. En consecuencia, toda celebración litúrgica, por ser obra de Cristo sacerdotes y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no la iguala ninguna otra acción de la Iglesia” (SC cf. # 7).

La celebración litúrgica ciertamente debe tener un principio y final como de igual forma es la vida. Recordemos que Cristo es el Alfa y el Omega (principio y final). El CIC nos recuerda que la liturgia debe estar precedida por la evangelización, la fe y la conversión. Estos deben producir frutos en la vida de fe, nueva vida en el Espíritu, participación en la misión de la Iglesia y servir para la unidad (ver CIC # 1072). La liturgia es labor (obra, trabajo etc.) porque demanda preparación, compromiso y acción. Para entender la verdadera naturaleza y propósito de la liturgia necesitamos darnos cuenta que nuestras vidas deben ser diferentes fuera de la iglesia porque lo que hacemos cuando estamos en la iglesia. Los Evangelios son claros: religión – crecer en santidad – no es simplemente acerca de la relación con Dios. Cuando le preguntaron a Jesús cual era el más grande de los mandamientos, el mencionó dos: “Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu… Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (ver Mateo 22, 36 – 39). Los cristianos no tenemos que escoger o hacer distinción en un amor o el otro. Debemos concentrarnos en practicar ambos. Porque es concerniente a la práctica de estos dos amores (Dios y el prójimo) que hemos de ser juzgados.

¿Qué es liturgia? La liturgia es el trabajo (acción) del pueblo de Dios. La liturgia es poner lo que el pueblo de Dios cree en práctica. La liturgia es el trabajo porque demanda completa y activa participación por medio de la preparación, el compromiso y la acción.
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