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Curriculum y Historial de Pastoral

CdeA (Catequesis de Adultos)

18 jul. 2013

¡Jesucristo quiere darnos a todos el mejor de los servicios! Domingo Decimosexto del Tiempo Ordinario – Ciclo C

Génesis 18, 1-10ª
Salmo 14, 2–3ab. 3cd–4ab. 5
Colosenses 1, 24–28
Lucas 10, 38–42

Hoy en la Palabra de Dios veremos cómo María cogido y acogido en su corazón la mejor parte.  Nos podríamos preguntar ¿la mejor parte de qué?  Jesús según nos deja ver el evangelio (ver Mt. 20, 28) tiene un título por excelencia y es la ser más excelso de los servidores.   Dentro de todas formas (humanas y espirituales) que Jesús nos quiere servir, la que con mayor magnitud y transcendencia está es el servicio que nos da con divina palabra.  
En nuestra oración y reflexión recordemos y hagamos examen de cuantas veces dejamos que Cristo visite nuestra casa.  Cuando decimos casa nos referimos más que nada a nuestra alma y espíritu.  Jesús quiere visitar nuestra casa espiritual de igual forma que quiere ser acogido en nuestros hogares en cada uno de los miembros de nuestras familias.
¡Corrió a su encuentro y les rogó que no pasasen de largo!
Dentro de las tribus nómadas semitas era una costumbre casi sagrada acoger hospitalariamente al que estaba de paso.  Hoy la primera lectura podemos visualizar como Abraham sale al encuentro de los tres mensajeros de Dios y les ofrece su generosidad.  
Podríamos decir que movidos por la atención desinteresada estos tres caminantes le anuncian a Sara (y a Abraham) que dentro de un tiempo ya predestinado por Dios que ella tendrá un hijo cuyo nombre será Isaac (ver  Gn 21, 1–6).  Hoy en día se ha estado perdiendo esa sensibilidad por el servicio a los demás.
¡La misión para anunciar el mensaje de Cristo no estaría completa si no incluye el sufrimiento!
El sufrimiento (la cruz de cada día) posee una íntima relación con la evangelización.  De esta forma el sufrimiento se convierte para el cristiano una misteriosa realidad.  ¿Por qué el sufrimiento?  Nos solemos preguntar todos en forma categórica.  Pablo pide a los colosenses que no disipen sus vidas pensando en las nubes (en mi bella Borinquén diríamos: “pensando en pajaritos preñados”).
Que no derrochen el tiempo imaginando luchas entre seres celestiales buenos y malos.  El combate se establece  en esta vida y este implica que hay que dejar la sangre y la vida para poder ganar la corona de la salvación que el mismo Cristo nos ha prometido. Por eso San Pablo nos recuerda todo lo que sufre por el Evangelio.  “Pero ahora, en Cristo Jesús y por su sangre, ustedes que estaban lejos han venido a estar cerca” (Ef. 2, 13). 
¡Marta con la generosidad y entrega en el servicio a los otros!
Hoy el evangelio nos presenta a Marta y María como dos formas de servir y seguir a Jesús.  San Lucas resalta sustancialmente como Marta se desvivía por querer darle un servicio a Cristo podríamos decir de “primera clase.”  Hay que tener en cuenta que Jesús no critica el servicio como tal, si El mismo es el servicio en persona.  Hay una dicho muy sabio que dice: “que para todo en esta vida hay que crear un balance.”  Este detalle del balance en la vida lo podemos entender cuando Jesús le dice a Marta: “Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes en mil cosas: una sola es necesaria” (Lc. 10, 41).  Otras traducciones o versiones bíblicas dicen: “Marta, Marta, porque te desvive.”  
Esta última cita (sobre el desvivirnos) quizás nos pueda ser más útil para entender este texto.   El servicio sin duda alguna es importante, pero no le podemos dar el valor supremo.  Jesús sirvió hasta extremo de dar su propia vida.  Pero en la vida de Jesús había otro plano superior y era la intimidad con su Padre reflejada categóricamente en la oración.  Por eso nos resalta los evangelios que El siempre procuraba hacer la voluntad del Padre usando la oración como una brújula para realizar perfectamente la voluntad de Dios Padre.

¡María, sentada a los pies de Jesús, escuchaba y contemplaba!

Para el mundo secular la palabra “contemplación” implica y se aplica solo a los monjes y monjas de clausura.   ¿Qué es ser contemplativo?  Es, podríamos decir hacer lo mismo que María realizó.  Estamos hablando de escuchar atentamente la Palabra de Dios.  Luego reflexionar y meditar en esa Palabra de Dios que hemos escuchado.  Claro está unos (los monjes y monjas) son llamados para vivir completamente en vida contemplativa.  Pero la contemplación no es solo para estos monjes y monjas.
Todos los bautizados más que menos estamos llamados a ser contemplativos.   Recordemos, escuchar solícita y afablemente la Palabra de Dios.  Hacer que esa palabra divina ser parte de nuestra vida con la oración, reflexión y meditación.   Es por eso que Jesús le dijo a Marta: “María eligió la mejor parte, que no le será quitada” (Lc. 10, 42).   Sigamos el ejemplo de María y escojamos la mejor parte para nadie nos las quite por más que quieran y traten.   Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude e ilumine para vivir una vida contemplando al Amor de los amores. 
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Catequesis de Adultos es presentado a ustedes por este su hermano y servidor Daniel Cáliz. En la misma pretendo ofrecer recursos conforme a la enseñanza de la Iglesia Católica y por ende del Magisterio de la Iglesia. Esperamos que puedan sacar el mejor provecho del material disponible para la catequesis en especial para los adultos.  Recuerda que para conocer y recibir a Cristo nunca es tarde. 

Actualmente soy miembro de la Parroquia San José (St Joseph's Catholic Church) (Dalton, GA) desde el año 2000. Soy Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión. Además estoy muy involucrado en la Catequesis de Adultos en la parroquia. De igual forma, en la Pastoral Hispana dentro de la parroquia.

Además soy consultor para el Catholic.net en las áreas de catequesis y pastoral hispana en los Estados Unidos.

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