Anawim Ministry Inc. (Ministerio Anawim Inc.)

Curriculum y Historial de Pastoral

CdeA (Catequesis de Adultos)

10 ene. 2016

Comentario apologético para un Hermano Esperado (Parte I)

Esta reflexión apologética está hecha por unos comentarios que hizo una hermano en cual puedo visualizar que no es católico.  Espero que le sea de gran utilidad.  ¿Cualquier pregunta o duda que tengas estoy a tu entera disposición para contestarte ayudarte a salir de dudas?

“Muchas congregaciones insinúan tener la verdad cuando interpretan la Palabra de Dios a su propia conveniencia.  Hay que mirar más allá y no solo de hablar saber de la Palabra al revés y al derecho.  Eso no basta.  Y tú lo sabes perfectamente si tú vas con rectitud en este mundo de pecado que sabemos que estamos propenso de caer”  Y si tú te levantas y sigues los mandamientos conforme y eres temeroso, decir que perteneces al Altísimo cuando estamos limpios de corazón porque el Señor no mira lo humano sino el corazón.  Y si miramos las imágenes y nuestro corazón está puesta Al de allá arriba. Entonces si somos hijos del Gran Rey, somos adoradores del Gran Rey el único que merece honor y gloria” (comentario hecho por una Hermana Kr constándole al hermano antes mencionado).
Hermanito E
Saludo fraternal en Cristo Jesús
Mi nombre es Daniel Cáliz fundador de este Blog: Catequesis de Adultos.   Quisiera hacer algunos comentarios a cada texto que has expuestos.  
E G: “Cristo dijo, Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida.  Nadie va al Padre sino por mí” (Juan 14, 6).
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida nos dice Jesús.   Notemos como Jesús inicia ante de decir que es camino, verdad y vida, nos está diciendo “Yo Soy.  Este yo soy hace alusión al Tetragrámaton YHWH que equivale Yahweh, Yahvé, Yah y Yavé.  Recordemos que para Israel y luego los judíos (desde tiempo de los patriarcas y los profetas hasta la actualidad) el nombre de Dios es impronunciable especialmente en el Sabbath.  Para no pronunciar el tetragrámaton se usan otros nombres para identificar a Dios: tales como Elohim, que quiere manifestar la fortaleza y el poder de Dios; Elyon, significa el “Dios Altísimo”; Shaddai, significa el Todopoderoso u Omnipotente; Olam, “Señor del Mundo” entre otros. 
Hagámonos una pregunta para buscar la respuesta en lo más íntimo de nuestro corazón y nuestro ser: ¿para qué Jesús se hizo Hombre?  Jesús NO se hizo hombre para hacer un show (espectáculo) ni mucho menos para hacer un “standup comedy” (comedia en vivo o comedia de pie).  Nuestro Señor Jesucristo se encarnó (porque María la Madre del Señor [ver Lucas 1, 30-33] y Madre de la Iglesia [ver Juan 19, 26-27]) para mostrarnos y revelarnos al Padre Dios.
Cuando leemos los textos bíblicos que nos hablan de sus actos notaremos que estos pasaran del ser el Camino a ser la Verdad.   Hoy en día es muy común escuchar muchos que dicen que la verdad es relativa.  Esto sin duda alguna no solo NO puede ser posible sino que carece de fundamento lógico.  Por eso se dice que “lo malo es malo y lo bueno es bueno”.  
La fe en Cristo requiere tener una experiencia vibrante y “única en su clase” pero después de esto vamos a ver que la fe en Cristo tiene tres pasos:
1º Es conocer a Cristo y seguirle.
Adoptar su estilo de vida para siempre
Vivir (y convivir fraternalmente) en el grupo de los que creen en él (o sea en la Iglesia Católica).
En el trayecto de nuestra vida cristiana, nuestra vida de fe, y vida en el Espíritu según vayamos descubriendo el Camino de Cristo nos daremos cuenta que su Camino es (y debe ser) nuestro camino.  De la misma forma que la Mediación de Jesús es Sacerdotal (ver 1ªTimoteo 2, 1-7) el Camino de Cristo es un Camino Sacerdotal
Notemos lo que dije en la reflexión sobre el Sacerdocio de Cristo.  Primero que es universal, para siempre según el Rito de (a la manera de) Melquisedec y segundo que es un sacerdocio perfecto como explica la Carta a los Hebreos (ver & leer Heb. Capítulo 7).
El Camino de Jesucristo es un pasó (pascua) por la pasión, la cruz, la muerte y con mayor razón con su resurrección.  San Pablo enseña que la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo (ver Efesios 4, 3-13) donde Él es la Cabeza y los bautizados somos las demás partes del cuerpo.  De la misma forma que Cristo fundo una sola Iglesia estamos llamados a permanecer, llamar y  testimoniar con nuestra propia vida cristiana, la unidad de la Iglesia.
E G: “Yo soy el pan de vida” (Jn. 6, 35a).   “El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed” (Juan 6, 35b).
Me llama mucho la atención que expones un texto neotestamentario que habla de Jesucristo como Pan de Vida.  Si te fijas bien todo el capítulo 6 del Evangelio de San Juan es el fundamento bíblico de la Eucaristía (= acción de gracias); la Santa Misa (la palabras misa y misión tienen la misma raíz etimológica [origen de las palabras] y ambas significan “ser enviados”); la Cena del Señor y el Banquete del Reino.
Si te fijas cuando Jesús tomo los panes y los peces para multiplicarlos usa la formula (por así decirlo) de la acción de gracias (eucaristía significa acción de gracias) y de repartirlos al pueblo de Dios, que desde el tiempo de los Apóstoles hasta el presente se sigue realizando en la Iglesia.  “Entonces Jesús tomó los panes, dio las gracias y los repartió entre los que estaban sentados” (Juan 6, 11).
Hoy en día es muy lamentable aquellos cristianos que solo buscan el milagrito, para que Él les llene la “pancita” (barriga) o para que el Señor los llene de bienes (con la teología de la prosperidad).  Ten cuenta que hablo de católicos y no católicos.  En muy curioso lo que el Señor le decía a los judíos de su tiempo: “En verdad les digo: Ustedes me buscan, no porque han visto a través de los signos, sino porque han comido pan hasta saciarse.  Trabajen, no por el alimento de un día, sino por el alimento que permanece y da vida eterna. Este se lo dará el Hijo del hombre; él ha sido marcado con el sello del Padre” (Jn. 6, 26-27).
Más adelante Jesús le sigue diciendo a los judíos y a nosotros: Yo soy el pan de vida.  Sus antepasados comieron el maná en el desierto, pero murieron: aquí tienen el pan que baja del cielo, para que lo coman y ya no mueranYo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo (Jn. 6, 48-51).   Notaras que en la Primera Carta a los Corintios y en los evangelios sinópticos (ver 1Cor. 11, 23-34; Mateo 26, 26-29; Marcos 14, 22-25, Lucas 22, 17-20) nos hablan de la institución de la Eucaristía o la Cena del Señor. 
El primer escrito sobre la Eucaristía es el de San Pablo a la Primera Carta a los Corintios.  Es muy importante señalar algo nos dice Pablo para cuando comemos y bebemos el cuerpo y la sangre de Cristo.  “Fíjense bien: cada vez que comen de este pan y beben de esta copa están proclamando la muerte del Señor hasta que venga. Por tanto, el que come el pan o bebe la copa del Señor indignamente peca contra el cuerpo y la sangre del Señor. Cada uno, pues, examine su conciencia y luego podrá comer el pan y beber de la copa” (1ªCor. 11, 26-28).
Te hago una pregunta si como ustedes creen que la Eucaristía no es un sacramento entonces como San Pablo nos dice que examinemos nuestra conciencia cuando comemos y bebemos en Cuerpo y la Sangre de Cristo.  Más aun como ustedes (los hermanos no católicos) dicen que “la Sangre de Cristo ha lavado sus pecados” y ustedes no comen su cuerpo y no beben de su sangre.  Entonces porque Cristo dice lo siguiente: “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.  El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él.  Como el Padre, que es vida, me envió y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de sus antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre” (Jn. 6, 55-58).  Creo que más clara no pueda ser la Palabra de Dios.
E G: Les dijo “el que cree en mí aunque este muerto vivirá” (Jn. 11, 25).
Para comenzar con este punto quisiera recordar lo que la Carta a los Hebreos nos dice que es la fe. “La  fe es la garantía de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven (Heb. 11, 1).  La fe en Cristo Jesús implica que yo tengo que creer, ya que la fe es cuestión de creer y no de ver, todo lo que el Señor nos presenta.  La verdadera fe no es cuestión de decir que la Sangre de Cristo me lavo y no soy capaz de comer y beber su Cuerpo y su Sangre.  Ya que hacer esto es tener fe a media o incompleta.
Otro punto es la fe y las obras.  San Pablo dice muy bien que somos justificados por la fe (ver Gálatas 2, 16) en Cristo y continúa Pablo que no somos justificados por la obras de la ley.  Por lo tanto hay que entender ¿Qué son las “obras de la ley”?  Las obras de la ley u obras de la Toráh son las acciones físicas o humanas que correspondía a cada una de las leyes mosaicas o de Moisés.   Veamos un ejemplo de esto.  El šhabbat (sábado) estipulaba que había ciertas cosas que se podían hacer y otras que no se podían hacer.  Cada una de estas cosas (trabajo, caminar cierta distancia, etc. etc.) son las obras de esta ley mosaica del šhabbat.
Por otro lado Santiago en su carta nos dice que la fe sin obras es una fe muerta (ver Santiago 2, 14-26).   ¿A qué obras se refiere Jacobo o Santiago (Santiago es la latinización de San Jacobo)?   Santiago se refiere a las obras del amor o la caridad (la caridad es el amor hecho acción u obras) fraterna.  O sea a las obras que todos los bautizados estamos llamados a realizar por el Primer Mandamiento de la Ley de Dios y el próximo a este que es similar al primero (ver Marcos 12, 28-34; Mateo 22, 34-40).  Por eso en nuestro bautismo recibimos las virtudes teologales (la fe, la caridad y la esperanza).
Es por eso que no hay nada más perfecto que el amor (ver 1Cor. 13, 1-13) y si nos faltara el amor nada somos.  Por eso llegara un día cuando la fe y la esperanza (cuando estos cara a cara con Cristo Jesús) se acaben pero el amor nunca se acabara.  El amor como el mayor atributo de Dios (1Jn. 4, 7-21) también al igual que Dios será eterno.
E G: Mas yo estaba muerto en mis delitos y pecados pero ahora vivo; cuando creí en mi Cristo volví a vivir.
Yo entiendo tu planteamiento de que antes de conocer a Cristo como tú dices estabas muerto por tus delitos y tus pecados y una vez conociste a Jesús tu vida cambio.  Yo un día también viví algo así como tú mencionas.  En 1991 hice en Puerto Rico un retiro que le llaman “Retiro de Juan XXIII”.   O sea que tuve una experiencia vibrante y extraordinaria de encuentro con Jesús de Nazaret.
Te pregunto ¿tiene totalmente la certeza que Cristo perdono tus pecados?  Yo te puedo decir que yo si tengo dicha certeza de que Cristo perdona mis pecados y la de todos los hermanos(as) en la Iglesia Católica (sea quien sea y este donde este) en cualquier lugar de este planeta tierra.  No me confunda no creas que quiero sonar arrogante, para nada.  La palabra clave es la siguiente: sacramento.
Esta palabra sacramento viene del latín sacramentum y significa literalmente momento sagrado.  Pero esta significación literal no es suficiente para comprender lo que son los sacramentos.  Los sacramentos son signos sensibles y palpables instituidos por Jesucristo que nos confiere la gracia (santificante & sacramental) para nuestra salvación. Pero no creas, que estoy diciendo que los sacramentos son lo único necesario para la salvación.   Además de los sacramentos (o sea recibirlos con fe y fervor) es necesaria la vida de oración y de dirección o acompañamiento espiritual. 
Nuestros hermanos cristianos en el Medio Oriente a los sacramentos les llaman en griego Mysterion.   Podrás notar que esa palabra mysterion nace la palabra misterio.  Para el mundo y la sociedad misterio se refiere a lo que esté totalmente oculto y hasta la relacionan con el ocultismo.  Para nosotros los cristianos no es así el misterio es todo aquello que Dios va revelando pero que no comprendemos del todo.  Esos son los sacramentos, signos visibles y palpables, misterios que Dios ha revelado pero no conocemos del todo.
Retornemos los sacramentos, dije que son signos sensibles o palpables.  En la cena pascual Jesús toma pan (pan ácimo o ázimo; sin levadura) y el vino y nos lo dio como su Cuerpo y su Sangre).  Desde entonces los católicos estamos celebrando (ver 1Cor. 11, 25) la Santa Misa o Eucaristía con pan ácimo y vino de uva. 
También es necesario vivir las virtudes como medios para crecer en el amor y en la santidad.  Las virtudes son medios para llagar a la santidad.  La santidad es la identificación con Cristo cumpliendo amorosamente la voluntad de Dios mediante la práctica de las virtudes. Las virtudes (literalmente significan costumbres buenas) son hábitos buenos que nos llevan a hacer el bien.
En el Libro del Levítico  se nos habla de sacramentos (no en el mismo sentido de los sacramentos católicos) sino en cuanto a signos visibles y sensibles.  El hagiógrafo (autor bíblico) de este libro nos habla del sacrificio de comunión (ver Levítico 3, 1-17).   
Veamos cuales son los signos visibles y/o palpables:
Primero podían ser animales vacunos (vacas, toros y bueyes) sin defectos.  También podrán ser ganado menor  (ovejas, cabras, y corderos) sin defecto.  En ambos casos podía ser macho o hembra.  Para estos animales se les ponía la mano sobre la cabeza de la víctima y se le degollaba a la entrada de la Tienda de las Citas (cf. Lev. 3, 2).   Los hijos de Aarón y los sacerdotes, tenían que derramar la sangre en el altar y alrededor de este (ver Lev. 3, 2).
Como veras los sacrificios en el Levítico tenían signos visibles y palpables o sea sacramentos.  De forma similar este libro del Antiguo Testamento nos presenta los sacrificios para la expiación de los pecados (ver Lev. 4, 1-35).  Los Sumos Sacerdotes tenían que hacer sacrificios por sus pecados.  Igualmente todos en el pueblo tenía que hacer sacrificios por sus pecados.
Algunos signos visibles del sacrificio de expiación de los pecados (ver Lev. 4, 1-12):
Un novillo sin defecto para la expiación del sumo sacerdote.  “Lo traerá a la Tienda de las Citas a la presencia de Yahvé; pondrá la mano sobre la cabeza del novillo, y luego lo sacrificará delante de Yahvé (Lev. 4, 4).  “Tomará parte de su sangre, que llevará a la Tienda de las Citas y habiendo mojado el dedo en la sangre rociará con ella siete veces hacia el velo del santuario (Lev. 4, 5-6). 
Estos eran sacrificios de holocausto o sea que era quemado todo el animal.  ¿Qué sentido o significación tenia esta clase de sacrificio?  Sobre el holocausto se decía que “es un sacrificio por el fuego cuyo (humo) suave olor apacigua a Yahvé (Lev. 1, 9).  Esta misma analogía o comparación se puede hacer con el uso del incienso en la Iglesia Católica.
E G: La palabra de mi Señor me lavo el cerebro (celebro) ahora soy limpio por la sangre y la Palabra de mi Cristo.
Yo no pretendo juzgar tus palabras (el asunto de lavado de cerebro) pero hay que reconocer que esta es una táctica dañina y perversa usada por muchos pastores o ministros que no son católicos.  Especialmente lo que se considera como sectas.  En el internet puedes ver el elevado número de casos de ex-miembros de estas y cuánto daño físico y/o emocional que la gran mayoría de estas personas han sufrido.
Como mencione previamente no entiendo como hay muchos hermanos pueden decir que han sido lavado con la Sangre de Cristo cuando no creen en los sacramentos ni en la Eucaristía que son manjar para el alma y para construir el Reino Dios.
¡Cristo no lava cerebro, El limpia y sana nuestra alma y corazón!
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Catequesis de Adultos es presentado a ustedes por este su hermano y servidor Daniel Cáliz. En la misma pretendo ofrecer recursos conforme a la enseñanza de la Iglesia Católica y por ende del Magisterio de la Iglesia. Esperamos que puedan sacar el mejor provecho del material disponible para la catequesis en especial para los adultos.  Recuerda que para conocer y recibir a Cristo nunca es tarde. 

Actualmente soy miembro de la Parroquia San José (St Joseph's Catholic Church) (Dalton, GA) desde el año 2000. Soy Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión. Además estoy muy involucrado en la Catequesis de Adultos en la parroquia. De igual forma, en la Pastoral Hispana dentro de la parroquia.

Además soy consultor para el Catholic.net en las áreas de catequesis y pastoral hispana en los Estados Unidos.

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